domingo, 3 de noviembre de 2013

La cultura como base de la etiqueta y protocolo

Uso de la etiqueta y el protocolo.
LA CULTURA COMO BASE DE LA ETIQUETA Y EL PROTOCOLO
A través de los tiempos, mas aun en los momentos que se viven actualmente con tanta influencia externa de costumbres, expresiones, que permean la cultura de los diferentes países o lugares y la vuelven más irregular.
Sin embargo existen conjuntos de costumbres, tradiciones que definen la esencia de las culturas y se mantienen a través de los tiempos inamovibles.
Refiriéndonos a la aplicación de la etiqueta y el protocolo, se puede afirmar entonces que la aplicación de estas se mantiene a través del tiempo y es totalmente cultural, y que definitivamente el conjuntos de reglas y costumbres propias de un lugar deben ser respetables por los extranjeros al viajar a cualquier país o región.
Es así como comportamientos relacionados con los protocolos diplomáticos o de estado, el protocolo social y la etiqueta de mesa son bastantes disímiles en todos los casos.
En Europa por ejemplo, es costumbre besar en ambas mejillas, mientras que en nuestro caso, basta con un apretón de manos, y con una simple palmada en la espalda para mostrar señas de afecto o simple saludo. Sin embargo en casos más informales el beso en las mejillas es bastante común el cual denota mucho cariño y familiaridad entre las personas.
En Colombia, la multiculturalidad es predominante, y vemos como en la zona norte del país, en algunas etnias de la cultura guajira es aceptable la convivencia de un hombre con diferentes mujeres, mientras en el resto de las regiones del país este comportamiento solo es sinónimo de problemas, infidelidad y sufrimiento en muchas familias.
Así mismo sucede en el polo norte, donde los esquimales tienen por costumbre ser poligámicos, y entre más mujeres tengan, más ricos se sienten y son vistos por los demás miembros de su cultura.
De igual manera la etiqueta es disímil en cuanto a los tratamientos y otros aspectos del protocolo diplomático que se utilizan en cada país.
En Colombia, existe como parte de su constitución, normas acerca de como aplicar los tratamientos de acuerdo al cargo que se ostenta. Un ejemplo claro de esto seria si el rey de España visitara al presidente colombiano, su tratamiento no podría ser Su Majestad, tratándolo como es aceptado este tratamiento en el protocolo español, sino tendría que acogerse a lo reglamentado en nuestra constitución refiriéndose al presidente colombiano como “Señor” Presidente como lo indica el tratamiento autorizado para el presidente y demás funcionarios del gobierno.
Por esta razón las normas inmersas en el protocolo y la etiqueta, tales como los saludos, los tratamientos, las precedencias (entiéndase precedencia como un orden de colocación de las personas importantes en un evento privado o público), y todos los aspectos relacionados con el protocolo que se deben seguir en los eventos empresariales, deben ser de conocimiento de todos los que integran una empresa, ya que éstos son aspectos fundamentales que definen la cultura organizacional, puesto que los comportamientos que se asumen en cada uno de los roles o cargos que se desempeñan afectan de manera positiva o negativa la imagen corporativa.
Tenga en cuenta que la empresa es un conjunto de órganos que deben trabajar sincronizadamente para emitir una correcta imagen, sin embargo el desconocimiento de normas tan elementales de la etiqueta y el protocolo no permitirán que la prestación de un servicio final, se preste de la manera más idónea posible.
Así mismo, es necesario destacar el papel tan importante que tiene gestión humana dentro de la empresa. Durante todo el proceso de reclutamiento, selección, y posterior vinculación de un nuevo trabajador, la persona encargada de realizar el primer contacto con un aspirante debe guardar la mejor actitud, ser cortés, establecer empatía, y ser solícito ante cualquier necesidad que se le presente al aspirante. Si se practica lo anterior, cualquier persona se sentirá por demás satisfecha y se marchará con la mejor imagen de la empresa así sea que como resultado final del proceso no lo contraten.
Vuelva todo este proceso parte de su cultura organizacional, y otorgue toda la información que le soliciten. Una vez terminado el proceso, no olvide aplicar la norma de cortesía al avisar al postulado, si fue seleccionado o no. Todo esto favorece la imagen empresarial.

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